Cuchillo de drywall de seis pulgadas

Publicado November 19, 2014 · Actualizado July 10, 2025

Un cuchillo de encintado de seis pulgadas, junto con un mud pan, es la herramienta más importante del acabador. Sirve para limpiar cubos, sacar mud, cubrir clavos y tornillos, asentar tape, limpiar corner bead, cubrir ángulos, instalar StraitFlex®, mezclar hot mud, instalar tape de malla, limpiar boxes y un largo etcétera.

Como el cuchillo de seis pulgadas es tan central para el taper, la mayoría de los profesionales llevan al menos dos o tres en la obra. Los de seis son más comunes que los de cinco; si consigue uno de cinco, va a notar las ventajas. Hay cuchillos más chicos —cuatro pulgadas, pulgada y media, una pulgada— y todos tienen su uso; pero el de cinco, o más a menudo el de seis, es el de propósito general.

Los costados de un cuchillo de cinco o seis pulgadas deben curvarse suavemente desde el filo hasta el mango. A diferencia de los de ocho, diez, doce o más, el de seis no debe tener esquinas cuadradas que salgan del mango antes de volver al filo. Dicho de otro modo: media elipse, no trapecio isósceles. Esa forma nació de la necesidad de cubrir ángulos interiores. El canto curvo evita que el cuchillo clave en la cara opuesta al cubrir un lado del ángulo.

¿Qué buscar al comprar un cuchillo de seis pulgadas? Lo más importante suele ser la flexibilidad. Un taper con oficio prefiere cierta flexión. Uno rígido raspa mejor el material. Uno más flexible puede ser más cómodo al cubrir ángulos y asentar tape, pero hay que apretar más para sacar el mud de detrás del tape de papel. Eso es tacto que solo se gana con oficio. Algunos acabadores prefieren acero inoxidable, pero esos cuchillos suelen ser más rígidos, a veces demasiado para el gusto del oficio.

Un detalle que se agradece, aunque no es imprescindible, es una punta de metal en la base del mango. Sirve para hundir clavos que quedan un poco altos sobre el papel, o para hacer una pequeña muesca en el papel y cubrir imperfecciones.

Al comprar un cuchillo de cinco o seis pulgadas, conviene tener un par de opciones a mano. Con el tiempo se nota la diferencia de tamaño y de flexión, y se acaba teniendo un favorito.