Por qué el martillo de drywall no es un martillo cualquiera

Publicado October 19, 2014 · Actualizado July 10, 2025

El martillo de drywall, a veces llamado drywall hatchet, es de las herramientas más importantes que tiene quien cuelga. ¿Qué lo distingue de un martillo cualquiera?

Lo primero es el peso. Un martillo de drywall casi siempre pesa menos de una libra: unas 12 o 13 onzas. Eso se agradece al cargarlo todo el día, pero no es solo comodidad. El papel de la hoja se acaba con mud y se pinta; cuanto menos daño colateral deje el golpe, mejor. Cada marca o muesca en el papel hay que corregirla con mud. Un martillo liviano evita los golpes fuertes y los rasguños grandes en la cara del drywall.

Otra cosa propia del martillo de drywall es la cara de golpe redondeada. Ese redondeo también reduce muescas y abolladuras en el papel. Compare con un martillo de framing: la cara es casi cuadrada. Si clava drywall con uno de framing y el golpe no cae perfectamente a escuadra, las esquinas de la cara dejan marcas. En el otro extremo, un martillo de bola tiene la cabeza redonda del todo: es difícil de controlar al clavar y deja un hueco hondo que hace que la cabeza del clavo punce el papel.

La tercera particularidad es la cola en forma de hacha. Nació como herramienta de yeseros: cortaban listones de lath de madera sin cambiar de herramienta. Hoy los yeseros todavía la aprovechan, y quien cuelga drywall también. A veces hay que poner backing de madera en una reparación. El hacha no corta un two-by-four, pero sí parte one-by más chicos. Con más frecuencia, el colgador usa el hacha como extensión del brazo para enganchar y llevar el extremo bajo de una hoja. Muchos marcan con el hacha la ubicación de las cajas de luz para recortarlas después con el Roto-Zip.

Se puede colgar drywall con otros martillos, pero por estas tres cosas el hatchet es el que corresponde al oficio. Si va a colgar más que unas pocas hojas, vale la pena comprar uno.